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miércoles, 4 de agosto de 2010

Prepotencia de trabajo

04/08/10 - A punto de estrenar nueva sala y un nuevo espectáculo. También dirigirá una obra de Gorostiza.

Por Camilo Sánchez

No concibo mi vida sin el trabajo. Creo que si tuviera que dejar de trabajar me muero.

La sala El duende tuvo que cambiar de espacio. Allí enseñé y ofrecí obras durante cuarenta años. Estoy a punto de estrenar, en el nuevo lugar, un espectáculo: dos obras cortas, El largo adiós de Tennessee Williams y Voces de familia de Harold Pinter. Dos textos que se conjugan muy bien: tratan el mismo tema, pero son opuestos desde el punto de vista escénico. Y eso es lo atractivo: en el contraste, lograr una unidad. Las obras aluden a la desintegración familiar y no hay intervalo: encontré la manera de unirlas. La unión forma parte del espectáculo.

Gorostiza, mire usted, con noventa años, ha escrito una nueva obra. Me llamó por teléfono y me pidió que la dirija yo: para mí, es un honor. La leí y me encantó la pieza: la vamos a hacer en enero. Con Daniel Fanego, Emilia Mazer y una actriz que estamos buscando. Será en algún teatro de la avenida Corrientes y se va a llamar Vuelo a Capistrano. Gorostiza tiene, para cada una de sus obras, una estructura muy precisa; y un lenguaje específico para cada personaje de esa obra. Nunca suena mal el texto que pone en boca de un protagonista. Tiene un oído especial. La obra tiene un bello mensaje, muy vital.

Hay mucha gente que mantuvo y mantiene el fuego: Lidya Lamaison con sus 95, Bonet con sus noventa y pico, Duilio Marzio, Alfredo, que tiene sus años, no? Alicia Berdaxagar, Hilda Bernard. Grandes que siguen trabajando.

El director tiene que ponerse en contacto con el pensamiento del autor. Si uno logra la comunión con la idea de la pieza, todas las demás ideas van a surgir de ahí. Todo lo que suma el director tiene que estar para rescatar la idea básica del autor: hay que servir a eso.

Hago lo que me gusta. Siempre fue un principio para mí. He dicho más veces que no. Tengo el sí difícil. Generalmente, propongo yo.
La enseñanza y la dirección son dos oficios distintos. El terreno común es el trabajo sobre el actor. Construir un espectáculo es tomar una obra y ponerse al servicio de ese material, imaginar a partir de él. Otra cosa es trabajar con un alumno en donde uno tiene que hacer todo lo contrario: dejar que se exprese, que se descubra a sí mismo en un escenario. En una puesta en escena hay que imponer cosas. Pero en las clases es diferentes: hay que dejar crecer.

Un director es un administrador del tiempo. El trabajo en una puesta de escena tiene una fecha determinada, hay un término para cumplir.

Cuando el espectáculo está en marcha ya está en manos del actor, no hay manera de corregir nada de lo esencial.

Pasa a veces. Hay veces en que uno llega a un proceso de estreno con una obra y se da cuenta que no es lo que quería hacer. Eso tiene el teatro.

Yo soy así. No tengo urgencias.

La vida es más azarosa, más de sinvergüenzas. Empiezan a jugarse otros factores y otros intereses. El arte es otra cosa.

El actor debe confiar en el director. Lo que él diga, nunca es para perjudicarlo, sino para que brille. La confianza es todo.

Los pájaros, las plantas, todos los animales, tienen muy claras sus funciones. Todo es más directo. Nosotros somos un bicho raro. Somos bichos complejos.

Me interesan especialmente aquellos artistas que verdaderamente son seres humanos preocupados no sólo por su trabajo: Barenboim, ejemplo maravilloso. La actriz Vanesa Redgrave, una persona que tomó posiciones muy abiertas respecto a lo que pasaba en el mundo. Ahora me enteré que Sean Penn, para ayudar, se ha ido a Haití y antes estuvo en Nueva Orleáns, cuando sucedieron las inundaciones. Esos seres humanos tienen valor excepcional.

Ricardo Darín me parece uno de nuestros mejores actores: yo le creo todo lo que hace.

Leo mucho. Mi cuarto ocupa la superficie de esta casa, arriba, en el primer piso: es grande y todas las paredes están llenas de bibliotecas. Duermo entre libros.

¿Quién es?

Maestro de actores y director teatral. Discípulo de Hedy Crilla, con quien se formó. Algunos de los autores que llevó a escena: Valle Inclán, Joe Orton, De Cecco, Arthur Miller, Mauricio Kartún, Chéjov, entre muchos otros. Dirigió durante los años ‘70 unitarios para televisión. En 1966 comenzó a trabajar como docente. Fue profesor, vicerrector y rector en la Escuela de Arte Dramático. Dictó cursos en España, Colombia y Perú, entre otros países. Fue asesor del Cervantes y del San Martín. Estrenará dos obras cortas de Tennessee Williams y Harold Pinter en la nueva sala El duende.

http://www.clarin.com/espectaculos/teatro/Prepotencia-trabajo_0_310769094.html

jueves, 29 de julio de 2010

Teatroxlaidentidad 2010

El ciclo Teatroxlaidentidad cumple 10 años.

Este viernes iniciará sus presentaciones, en el Teatro Nacional Cervantes, el ya tradicional espacio de Teatroxlaidentidad, creado para apoyar la tarea de las Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de sus nietos.

Este viernes iniciará sus presentaciones el ya tradicional espacio de Teatroxlaidentidad, creado para apoyar la tarea de las Abuelas de Plaza de Mayo en la búsqueda de sus nietos y como una manifestación cierta de la cultura hacia el compromiso social.

La jornada de apertura se llevará a cabo en la Sala María Guerrero del Teatro Nacional Cervantes el viernes 30 de julio a las 21 horas, en donde se realizará un show que por supuesto contará con la presencia de las abuelas, además de otras atracciones artísticas.

Esta primera parte de Teatroxlaidentidad finalizará el 15 de agosto, pero por ser los 10 años del ciclo, se continuará durante septiembre, todos los lunes del mes, con espectáculos en teatros como el Metropolitan, Multiteatro, Apolo, Del Pueblo, La Comedia, Centro Cultural de la Cooperación, Maipo, entre otros, y cerrará con una gran fiesta el 23 de octubre en la Ciudad Cultural Konex.

El ingreso del público es como siempre con entrada libre y gratuita.

Grilla de programación

Viernes 30 de julio – Lanzamiento, con la conducción de Georgina Barbarossa, Osqui Guzmán, Andy Kusnetzoff y Marley, más la presencia de las Abuelas de Plaza de Mayo y artistas invitados como, Omar Calicchio, Noralíh Gago y Vanesa Butera, entre otros.

Sábado 31 de julio – “Concha del Río Cabaret”. Dirección Noralih Gago.

Domingo 1º de agosto – “Potestad”. Autor: Eduardo Pavlovsky. Actores: Eduardo Pavlovsky, Susy Evans. Dirección: Norman Brisky. “El último verso”. Autora: Patricia Zangaro. Actor: Daniel Fanego. Dirección: Pompeyo Audivert..

Jueves 5 de agosto – IMPROXLAIDENTIDAD – “Improvisación Mosquito”. Dirección: Mosquito Sancineto. “Desdentados”. Autor: Eduardo Rovner. Actores: Lidia Catalano, Julio López. Dirección: Lía Jelín.

Viernes 6 de agosto – CELCIT presenta “Los tres patitos” de Beatriz Pustilnik, “Virtual” de José Sanchis Sinisterra, “Compañeros” de Arístides Vargas, y “Supongamos” de Arístides Vargas. “Del ropero al closet”. Autor: Roberto “Tito” Cossa. Actores: Claudio García Satur, Patricia Kraly, Marcelo Savignone y Natalia Santiago. Dirección: Manuel Iedvabni.

Sábado 7 de agosto – IMPROXLAIDENTIDAD “Somos nosotros”. Grupo Qué rompimos. Dirección: Osqui Guzmán.

Domingo 8 de agosto – “Potestad”. Autor: Eduardo Pavlovsky. Actores: Eduardo Pavlovsky, Susy Evans. Dirección: Norman Brisky. “El último verso”. Autora: Patricia Zangaro. Actor: Daniel Fanego. Dirección: Pompeyo Audivert.

Jueves 12 de agosto - CELCIT presenta “Los tres patitos” de Beatriz Pustilnik, “Virtual” de José Sanchis Sinisterra, “Compañeros” de Arístides Vargas, y “Supongamos” de Arístides Vargas. “Desdentados”. Autor: Eduardo Rovner. Actores: Lidia Catalano, Julio López. Dirección: Lía Jelín.

Viernes 13 de agosto - IMPROXLAIDENTIDAD – “Improvisación Mosquito”. Dirección: Mosquito Sancineto.

Sábado 14 de agosto - IMPROXLAIDENTIDAD “Somos nosotros”. Grupo Qué rompimos. Dirección: Osqui Guzmán.

Domingo 15 de agosto - “Del ropero al closet”. Autor: Roberto “Tito” Cossa. Actores: Claudio García Satur, Patricia Kraly, Marcelo Savignone y Natalia Santiago. Dirección: Manuel Iedvabni. Cierre.

Todos los días de las funciones, y como es habitual, habrá al comienzo, en el medio o en el final de la noche, el llamado Espacio Abierto, en donde se presentarán diferentes artistas. Para este año ya confirmaron su presencia: Ingrid Pellicori, Cecilia Milone, Juan Gil Navarro, Darío Grandinetti, Coco Silly, Eugenia Tobal, Monica Scapparone, Pepe Soriano, Mónica Ayos, Diego Olivera, China Zorrilla, Juan Palomino, Malena Solda, Mercedes Morán, Carlos Portaluppi, Duilio Marzio, Lola Berteth, Melina Petriela, Florencia Peña, Arturo Bonín, Federico Luppi, Luisa Kuliok, Virginia Innocenti, Manolo Callau, Alejandra Majluf, Claudio Gallardu, Arnaldo André, Norberto Díaz, Alicia Zanca, entre muchos otros.

Sala María Guerrero
TEATRO NACIONAL CERVANTES
Libertad 815 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Teléfono: 4815-8883

LAS ENTRADAS SE ENTREGARÁN LOS MISMOS DÍAS DE LAS FUNCIONES EN LA BOLETERÍA DEL TEATRO HASTA AGOTAR LA CAPACIDAD DE LA SALA.

Fuente: http://www.argentina.ar/_es/cultura/C4185-teatroxlaidentidad-2010.php

martes, 27 de julio de 2010

Un mismo escenario para todo un abanico de posibilidades

TEATRO › FEIZBUK, THE BOX, PROYECTO VESTUARIOS Y AMOR, DOLOR Y QUE ME PONGO

Un mismo escenario para todo un abanico de posibilidades

Mercedes Morán, Javier Daulte, José María Muscari y Natalia Geci cuentan cómo arribaron a sus propuestas con un diseño de producción cambiante, que toma la aparente fragmentación para encontrar una narrativa que se va completando con cada puesta.

Por Emanuel Respighi
Imagen: Martin Acosta

Si –como suele decirse– las crisis representan oportunidades únicas para desarrollar la creatividad, en determinados ámbitos la sobreabundancia también puede ser motivo necesario para agudizar el ingenio. En una oferta cultural de magnitud como la que muestra la cartelera porteña –ubicada al mismo nivel que la de Londres, Nueva York o Madrid–, aquellos que trabajan en el teatro se tropiezan siempre con el mismo de-safío: ¿cómo hacer para acaparar la atención del público entre las más de 400 obras teatrales que se estrenan anualmente, en las casi 200 salas –entre comerciales e independientes– que existen en la ciudad de Buenos Aires? En esa intensa actividad teatral, que incluye una cifra estimada de cuarenta mil personas estudiando teatro en institutos privados y públicos, la calidad de la puesta como “gancho” de atracción se convirtió en condición, pero no en motivo suficiente. Así, las propuestas no tradicionales en su estructura se convirtieron en una nueva ola que invade tanto el circuito comercial como el independiente.

Hoy, la originalidad es un plus que cotiza alto en el ámbito teatral. Y no se limita únicamente al ingenio que se pone en marcha arriba del escenario, sino que también se extendió al marco que contiene a una obra y que termina de darle sentido a la puesta. En el activo panorama porteño, actualmente conviven en la cartelera una serie de piezas que se asemejan por coincidir en un diseño de producción atípico, donde una misma obra o nudo dramático es interpretado en paralelo por diferentes elencos que rotan por día o función, según la búsqueda que persigue cada proyecto. Un recurso que, con sus matices, es mucho más que un intercambio de actores o actrices.

En algunos casos, los elencos rotan a diario, como en Feizbuk, la megaobra de José María Muscari que cuenta con siete compañías diferentes. En otros, como en Vestuarios, de Javier Daulte, el proyecto consta de dos obras independientes entre sí, pero que giran alrededor de la misma anécdota. En este caso, Vestuario de hombres es interpretado por un elenco masculino, mientras que Vestuarios de mujeres, por uno femenino. En línea similar, en la simbólica The box la idea se bifurca entre la función protagonizada por el staff femenino y la que hace el masculino. Un caso distinto es el de Amor, dolor y qué me pongo, la pieza dirigida y adaptada por Mercedes Morán, cuyo diseño de producción tiene pensado renovar algunos roles femeninos cada dos o tres meses. Con sus matices, cada pieza busca hacer del hecho teatral una experiencia dinámica y “viva”.

“Las obras de estructura no tradicional como Amor, dolor y qué me pongo le aportan variedad, dinamismo al teatro”, cuenta a Página/12 Morán, que con la adaptación local de la obra de las hermanas Nora y Delia Ephron debuta como directora. “A mí me permite atravesar la experiencia de cómo puede ser contada una historia desde distintas miradas –explica–. El cambio en el diseño de producción vuelve a la obra más rica y me imagino que para un espectador que ve el show, y puede volver a verlo con otra actriz, también le puede resultar atractivo. Yo tengo un concepto muy alto del público de teatro en esta ciudad. Y con Agosto (N. de la R.: la obra que la actriz protagoniza) lo pude confirmar: aquellos que pensaban que el público argentino no se bancaría una obra de tres horas, que además es un drama familiar, se sorprenden al saber que llena la sala desde hace más de un año. Así que también creo que el público estará encantado de tener la posibilidad de elegir un espectáculo en el que los roles son interpretados por distintas actrices.”

Cada cual atiende su juego

Si bien hay una coincidencia entre las obras, relacionada con que todas rompen con el molde tradicional de la puesta teatral, las motivaciones que cada autor y/o director encontró para elegir esta particular manera de planificar la relación del hecho artístico con el público son diversas. En Proyecto Vestuarios, tanto en la obra protagonizada por hombres como en la de mujeres la anécdota básica es la misma: un equipo amateur de lacrosse de un club de barrio logró llegar a la final del mundo. Cada espectáculo se divide en dos escenas, que se desarrollan en un vestuario: la primera, antes del cotejo final; la segunda, una vez terminado el partido. Aunque el nudo dramático y el lugar en que se desarrollan las dos obras son los mismos, lo llamativo es que en este caso las piezas son diferentes, al punto de que no hay ningún texto en común.

“La idea de hacer una obra de hombres y otra de mujeres surgió sin mayor especulación”, puntualiza Daulte, autor y director de Proyecto Vestuarios. “Tenía la idea base desde hacía mucho tiempo, pero a la hora de decidirme siempre surgía la misma pregunta: ¿la hago con hombres o con mujeres? Recién el año pasado se me aclaró la cuestión cuando me dije ‘tengo que hacerlo con hombres y con mujeres’. Aún no sé qué efecto puede producir ver ambas obras. Sí sé que a la hora de experimentar me parecía que había aspectos del universo masculino, por un lado, y del universo femenino, por el otro, que me interesaban con la misma intensidad y que si hacía la experiencia sólo con hombres, o sólo con mujeres, me iba a quedar con la sensación de algo faltante”, señala quien también escribe los libros de Para vestir santos, el unitario televisivo que El Trece emite los miércoles a las 22.30.

Diferente fue el caso de Feizbuk, donde la idea de conformar una megaobra multielenco surgió desde su misma concepción en la activa cabeza de Muscari, como una manera de que haya coherencia entre el contenido y la forma. ¿Qué mejor que abordar la era de las redes sociales creando diferentes versiones de un mismo texto? “Me parece que la diversidad y la multiplicidad le dan a la obra algo muy real, ya que la red virtual lo es, se multiplica momento a momento”, reflexiona el ecléctico director. “Creo que Feizbuk es realmente novedosa, pues son siete versiones de un mismo texto, pero con puesta distinta y licencias personales según cada elenco. La obra expone la relación de las personas con su pulsión a exhibirse, lo personal vs. lo expuesto. En este punto, Feizbuk es una fuerte reflexión, sobre nuestros días, nuestro patetismo y nuestra locura”, concluye quien para el armado de los elencos y no desentonar con la génesis del proyecto, convocó a un masivo casting por la web (ver aparte).

En el polo opuesto, la dual puesta de un elenco femenino y otro masculino para The box muestra cómo muchas veces la experimentación puede surgir por obra y gracia del azar. O, más bien, por accidente. “El proyecto comenzó en Inglaterra como obra masculina, pero cuando uno de los actores fundadores de la obra no pudo seguir representándola, surgió la idea de hacer un elenco femenino porque en el circuito independiente de Londres hay quince mujeres por cada hombre en los castings”, confiesa Natalia Geci, directora general de la obra que transcurre dentro de una caja flexible en la que se moldean las escenas. “La inclusión de un elenco femenino y otro masculino en este proyecto nos abrió un panorama enorme de posibilidades –dice–. En la obra se van formando cuadros de gran peso visual y simbólico. Y si bien los símbolos a los que alude son universales y exceden el género, sin embargo, el espectador los recibe de manera muy diferente, según vea a un elenco o al otro.”

El todo y la suma de las partes

De la misma manera que este tipo de proyectos teatrales conllevan un diseño de producción novedoso, la tendencia presupone un cambio en la manera en que el espectador se relaciona con las obras. En estos esquemas, paradójicamente, una obra puede no estar “vista” en su plenitud aun cuando ya se la haya visto una vez: si se modifican los elencos y/o el género de quienes los conforman, una misma pieza puede estar cargada de tantas lecturas como puestas haya. Como en toda obra artística, el sentido se completa con la mirada del otro. En estos formatos, las significaciones se multiplican según lo que ocurre arriba del escenario, si son mujeres o varones quienes interpreten los textos, si se trata de actores profesionales o no-actores y, en definitiva, en función de cómo los espectadores se relacionan con cada una de esas variables. Incluso, se puede ir más allá y preguntarse hasta qué punto proyectos como Feizbuk son siete actos de una gran pieza, o se trata de siete obras diferentes bajo un mismo manto temático o guión. O si Proyecto Vestuarios consta de dos obras o de una única pieza dividida en dos actos.

Nadie mejor que los autores y directores para zanjar el interrogante. “Las dos cosas –suelta Muscari–. Son obras independientes, personales y únicas. Pero creo que Feizbuk es un gran evento que, para poder captarlo, es recomendable tener la experiencia de ver más de una puesta. Y ver cómo el texto puede ser sólo un planeta para que diferentes seres armen su mundo total de personalidad. Por eso cada función tiene un subtítulo: ‘Míticos’, ‘Sex’, ‘Hot’, ‘Tours’, ‘Freaks’, ‘Stars’, ‘Teens’ son las categorías de estos raros terrícolas que hacen un nuevo Feizbuk cada noche.” Morán coincide en la idea de que renovar roles cada tanto en Amor... no significa la generación de nuevas obras, “ya que la historia es la misma, lo que varía es el punto de vista, que en cada caso coincide con lo que cada actriz le aporta”. Por su parte, Geci prefiere hablar de que “el formato de The box es tan fuerte y condicionante, que no podría hablar de dos obras diferentes: en todo caso, se podría pensar como una misma obra, de matices diferentes”.

Para corroborar el hecho de que las similitudes entre las puestas son tan marcadas como sus diferencias, Daulte sostiene que Vestuario de hombres y Vestuarios de mujeres tienen muy poco en común. “Me lo planteo como obras diferentes. Si uno ve una sola de ellas no va a salir con la sensación de algo inacabado. Aunque sí parece (y esto lo digo por aquellos que ya han hecho la experiencia) que al ver ambas, algo, un efecto, se produce”, remarca. Pese a ello, el dramaturgo y director no cree necesario que el público tenga que ver las dos obras para capturar el verdadero sentido del proyecto. “Eso es algo que depende de cada espectador. Supongo que no es lo mismo ver una de ellas, que ver las dos. Como tampoco es lo mismo ver las dos seguidas (como puede darse el día sábado), que verlas en días diferentes. En ninguna de las dos obras se tematiza la cuestión del género. Pero creo que al ver la dos es inevitable reflexionar al respecto. También creo que si un espectador ve una de las obras y le interesa lo que vio, se enciende más fácilmente la curiosidad de saber cómo es la otra”, reconoce Daulte.

Trabajo experimental para quienes las llevan a cabo, las obras con diseño de producción atípico pueden tentar a los espectadores a relacionarse con el teatro de una manera diferente, más amplia y de sentido progresivo. En este esquema, una obra pierde su sentido rígido para transformarse en un encuentro en continuo desarrollo. Algo así como un work in progress acabado. En este aspecto, la posibilidad de que el público vea una sola puesta o cada una de ellas para captar el concepto del proyecto queda librada a elección de cada cual. “Ver la obra en su versión femenina y en su versión masculina no es necesario para capturar el verdadero ‘sentido’ del proyecto, pero sí tal vez para capturar la ‘experiencia’ completa de ver The box”, presume Geci. “El público está enterado cuando elige venir a la función de un día, que existe esa supuesta otra caja, y ello ya genera una falta de completud, una intriga o incomodidad extraña para la expectación a la que acostumbra”, reflexiona.

Búsquedas personales o conceptuales, originales estrategias de atracción de espectadores, o nuevas maneras de vincular al teatro con la mirada del otro según lo exigen los tiempos actuales, los proyectos no tradicionales llegaron a la cartelera porteña para modificar la escena. La relación entre el emisor del mensaje y el receptor adquiere, ahora, significaciones múltiples. Muscari cree que en las obras de este estilo los espectadores pueden limitarse a la experiencia teatral tradicional y ver sólo una de las puestas de Feizbuk, o aprovechar y comprometerse en un viaje magnánimo como el mismo proyecto que construyó. “Creo que pueden ver una sola y pasarla genial, pero sin dudas ver las siete obras arma una experiencia completa, incomparable a la de ver sólo una”, arriesga. Y aporta una última definición que puede servir para comprender el encanto oculto de esta nueva tendencia teatral. “El fragmento –dice– es independiente, pero el todo siempre es erotizador."

Fuente: Página 12

jueves, 22 de julio de 2010

Estreno de "1810" en el Teatro de la Ribera

ESTRENO SÁBADO 24 DE JULIO 18 HS
TEATRO DE LA RIBERA
Av. Pedro de Mendoza 1821

1810 gira en torno a la gesta emancipadora llevada adelante en la ciudad de Buenos durante los días 14, 23 y 25 de mayo de aquel emblemático año. La acción tiene lugar en el interior de una tienda cuya puerta de entrada da a la Recova y ubicada frente al Cabildo. Sus propietarios son Cipriano y su esposa, Teodora, hidalgos españoles que han criado como a su propia hija Inés, a sus sobrinos Julián y Manuela. Pero el hogar se fractura delineándose dos posiciones antagónicas: Cipriano, Teodora e Inés (que además de ser la prima de Julián, es su prometida) son fieles a la corona española, mientras que Julián y Manuela apoyan al pueblo nativo y su búsqueda de libertad, así como el inglés Guillermo, esposo de Manuela y decidido partidario del levantamiento de los criollos.

"En 1810 alienta y vibra el espíritu de época. Coronado lo captó con fidelidad y lo trasladó suave, casi imperceptiblemente, al plano de los símbolos. (...) El hogar de Don Cipriano analogiza el coloniaje todo: con su arrebato, nobleza y arbitrariedad; con la irritante y autoritaria superioridad que marca la relación de dependencia establecida para quienes deben avenirse a ella. Los sobrinos, Julián y Manuela, simbolizan el criollaje que, formado en aquel ambiente, crece en conflicto con sentimientos y costumbres hispanos y aspira a independizarse; (...) Guillermo, el inglés, es el fermento libertario dejado por los invasores de 1806, que permite al criollaje descubrirse a sí mismo. Los negros -Mateo, liberto y soldado, y Cleofé, esclava- son el rastro infamante de servidumbre que el nuevo orden político eliminará paulatinamente." Raúl H. Castagnino (Prólogo a Obras dramáticas de Martín Coronado).

1810 fue estrenada por la compañía Podestá-Vittone el 18 de julio de 1910 en el Teatro Apolo. Según Mariano Bosch "el público, de pie, aclamó al autor, dentro de un ambiente caldeado por los bellos pasajes de la obra, sus versos bellísimos y de patriótica inspiración, y las emociones de aquellos días del centenario".

Ficha técnico artística

Actuan: Monina Bonelli, Paloma Contreras Manso, Darío Guersenzvaig, Marcos Martinez, Pepe Monje, Manuel Novoa, Ingrid Pelicori, Lucila Rada, Claudio Rodrigo, Manuel Vicente
Vestuario: Micaela Sleigh
Escenografía: Micaela Sleigh
Iluminación: Leo Pérez
Realización de video: Laura Casabe
Música original: Sergio Vainikoff
Asistencia artística: Claudio Rodrigo
Dirección: Eva Halac

TEATRO DE LA RIBERA
Av. Pedro de Mendoza 1821
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4302-1536 Venta 4302-9042
Web: http://www.teatrosanmartin.com.ar
Entrada: $ 30,00 - Domingo - 12:30 hs - Desde el 24/07/2010
Entrada: $ 45,00 y $ 30,00 - Sábado - 18:00 hs - Desde el 24/07/2010

Fuente: http://www.alternativateatral.com/obra17582-1810

martes, 13 de julio de 2010

Artistas y teóricos de la escena

TEATRO › 5ª EDICION DEL TEATRO DE LAS DOS ORILLAS

Onofre Lovero, uno de los participantes. Imagen: Bernardino Avila

Onofre Lovero, Ana María Casó y Francisco Javier son algunos de los artistas y teóricos que participan del Foro de Identidad Rioplatense que se inicia hoy a las 11, en el Centro Cultural General San Martín. Esta es la primera actividad de la quinta edición del Teatro de las Dos Orillas, encuentro que se realiza anualmente y en forma alternada en Buenos Aires y en la uruguaya Colonia del Sacramento.

El programa se extenderá hasta el sábado próximo, con entrada gratuita y auspicios varios del Ccgsm, la Red Cultural Mercosur, Proteatro, Intendencia Municipal de Colonia, Centro Politécnico del Cono Sur, Universidad de Valencia y Consulado Argentino en Colonia. Organiza el grupo de alumnos de los talleres del Ccgsm que conduce el profesor Eduardo Grosso.

El miércoles a las 19.30, se presentará Coronación, de Roberto Perinelli, interpretada por el Grupo Merlot (Argentina), dirigido por Liliana Malkin. Ese mismo día, a las 21.30, ¡Qué aguante, las mujeres!, unipersonal de la autora y actriz Lorena Rochón (Uruguay), con puesta de Fernando Cardani. Este jueves: El mundo ha vivido equivocado, versión del relato homónimo de Roberto Fontanarrosa, por los In-dependientes (Argentina). Esto es a las 19.30, y dirige Jorge Mayorano. En la función de las 21.30 se verán tres obras breves de Griselda Gambaro: Efectos personales, El nombre y Desafiar el destino. Actuará el Elenco Independiente del Patrimonio de Colonia del Sacramento (Uruguay), conducido por Eduardo Grosso. El viernes, a las 19.30, irá Los datos personales, de Julio Mauricio, con Laura Ferrandi; Mi libertad, de Hebe Serebrisky, con Celina Ballesteros; Y después... ¿qué?, adaptación de Este sexo, el femenino, de Patricia Travassos, con Marisa Benazar y puesta de Daniel Gutiérrez (Argentina). A las 21.30, Más allá de las paredes, de Daniel Santos, por el Elenco Independiente de Colonia, conducido por Eduardo Grosso. El sábado, a las 19.30, A propósito del tiempo, de Carlos Gorostiza, por Telón Abierto (Argentina), con dirección de María Marta Lavigne; y a las 21.30, Blancas, por el Elenco Independiente de Colonia, con puesta de Eduardo Grosso.

El encuentro y las obras se realizan en el Centro Cultural General San Martín, Sarmiento 1551 (4374-1251), en la Sala F y la Sala Enrique Muiño (4º piso), con entrada gratuita. Las localidades están a disposición del público desde dos horas antes del inicio de cada espectáculo.

Fuente: Página 12

lunes, 12 de julio de 2010

Teatro rioplatense

CIUDAD DE BUENOS AIRES
CENTRO CULTURAL SAN MARTIN

Por los festejos del 40 aniversario del Centro Cultural General San Martín, este lunes se presentó "Teatro de las Dos Orillas. Encuentro 2010". Durante la apertura, se realizó un "Foro de identidad rioplatense" con reconocidas figuras.

El evento -que será hasta el 17 de julio- tiene como objetivo el intercambio cultural entre los dos países, en el área de las distintas disciplinas que abarca el hecho teatral.

Es de destacar la real importancia de este encuentro de hermandad entre artistas de las dos orillas del Río de la Plata, que se realiza alternativamente en las ciudades de Buenos Aires y Colonia del Sacramento, desde el año 2008.

Cuenta con los auspicios del Centro Cultural General San Martín; Red Cultural MERCOSUR; Proteatro, Intendencia Municipal de Colonia, Centro Politécnico del Cono Sur - Universidad de Valencia y Consulado Argentino en Colonia.

En esta quinta edición la organización está a cargo del grupo de alumnos de los Talleres de Dirección Teatral del Centro Cultural General San Martín a cargo del profesor Eduardo Grosso.

En la Sala F se llevarán a cabo Seminarios, Cursos y Talleres de entrenamiento para actores y demás participantes de la actividad teatral (previa inscripción), a cargo de destacadas personalidades del quehacer artístico rioplatense; además de espectáculos teatrales montados por los elencos invitados de ambas orillas, que se pondrán en escena en la Sala Enrique Muiño, con entrada libre y gratuita que podrán retirarse dos horas antes del comienzo de cada espectáculo.

Las inscripciones a seminarios, cursos y talleres tendrán un costo de $15 por día, con acceso prioritario a los espectáculos teatrales. Se podrá adquirir un abono por toda la semana a un costo de $70. Dichos aranceles se abonan en la Boletería del Centro Cultural General San Martín.

Los espectáculos teatrales son con entrada libre y gratuita, y las entradas se pueden retirar dos horas antes del comienzo de cada función.

Programación del ciclo:


LUNES 12

De 10 a 11: Acreditaciones - Hall de la Sala F.

De 11 a 13: Sala F - Foro de Identidad rioplatense

Panelistas: Onofre Lovero (Presidente del Directorio de Pro Teatro), Ana María

Casó, Francisco Javier, Miryam Strat, Beatriz Haedo de Llambí, Enrique Sena De León

(Asociación de Teatros del Interior, Uruguay), Juan Sebastián Rodríguez.,

Ana Cristina Grosso (Periodista de Cultura Rioplatense).

De 16 a 18: Sala F

TALLER 1 - El arte del maquillaje en el teatro, Prof. Vanessa Bruni

De 19 a 21: Sala F

CHARLA - Los iniciadores del teatro rioplatense - 1ª parte-

Integrantes del Taller de Dirección del CCGSM

MARTES 13

De 10 a 13: Sala F

SEMINARIO 1 - 1ª parte - El Clown

Profesor Lautaro Ostrovsky

De 16 a 18: Sala F

TALLER 2 - El espacio del vestuario en la escena teatral. Del concepto al diseño Profesora Alejandra Soto

De 19 a 21: Sala F

CHARLA - Integrantes del Taller de Dirección del CCGSM

Los iniciadores del teatro rioplatense -2ª parte-

MIÉRCOLES 14

De 10 a 13: Sala F

SEMINARIO 2 - 1ª parte - La construcción del personaje

Profesora Graciela Baduán

De 16 a 18: Sala F

TALLER 3 - La máscara en el Carnaval uruguayo

Profesora Mariela Gotuzzo

19: 30: Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 1 Coronación, de Roberto Perinelli.

Actúan: Julia Guevara, María de los Ángeles Harris y Silvia Castillo

Grupo Merlot. Argentina. Dirección: Liliana Malkin

21:30: Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 2 ¡Qué aguante!, las mujeres.

Cinco mujeres feministas en el unipersonal de Lorena Rochón. Uruguay

Actúa: Lorena Rochón Dirección: Fernando Cardani

JUEVES 15

De 10 a 13: Sala F

SEMINARIO 1 - 2ª parte - El Clown

Profesor Lautaro Ostrovsky

De 16 a 18: Sala F

TALLER 4 - Te doy mi Palabra

Profesor Román Caracciolo

19: 30: Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 3 El mundo ha vivido equivocado,

Sobre el cuento homónimo de Roberto Fontanarrosa.

Grupo teatral IN-DEPENDIENTES. Argentina

Actúan: Daniel Salvatierra y Marcelo Roldán.

Dirección: Jorge Mayorano

21: 30: Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 4 Desde el andén, obras cortas de Griselda Gambaro:

Efectos personales, El nombre y Desafiar el destino

Elenco Independiente Del Patrimonio, de Colonia del Sacramento, Uruguay

Actúan: Alejo Siri, Fernando Cardani, Lorena Rochón. Dirección: Eduardo Grosso

VIERNES 16

De 10 a 13: Sala F

SEMINARIO 2 - 2ª parte - La construcción del personaje

Profesora Graciela Baduán

De 16 a 18: Sala F

TALLER 5 - Entrenamiento para la creación del personaje

Profesor Eduardo Pavelic

19:30 Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 5 Mujeres. Argentina. Tres monólogos:

Los datos personales, de Julio Mauricio. Actúa: Laura Ferrandi.

Mi libertad, de Hebe Serebrisky. Actúa: Celina Ballesteros

Y después... ¿qué?, adaptación de Este sexo, el femenino, de

Patricia Travassos. Actúa: Marisa Bennazar. Dirección: Daniel Gutiérrez

21: 30 Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 6 Más allá de las paredes, de Daniel Santos.

Elenco Independiente Del Patrimonio, de Colonia del Sacramento, Uruguay

Actúan: Ana Cecilia García, Wilde Raimondo, Lorena Rochón.

Dirección: Eduardo Grosso

SÁBADO 17

De 16 a 18: Sala F

TALLER 6 - La actuación y la intención.

Profesor Jorge Mayorano

19:30 Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 7 - A propósito del tiempo, de Carlos Gorostiza

Grupo teatral TELÓN ABIERTO. Argentina. Dirección: María Marta Lavigne.

21:30 Sala "Enrique Muiño" (piso 4º)

OBRA TEATRAL 8 Blancas, Mujeres emblemáticas y personajes femeninos famosos a través de textos y canciones de autores de todos los tiempos

Elenco Independiente Del Patrimonio, de Colonia del Sacramento, Uruguay

Actúan: Amalia García, Ana Cecilia García, Lorena Rochón.

Dirección: Eduardo Grosso

Fuente: http://www.ciudad1.com/Notas-6924-Teatro-rioplatense

domingo, 11 de julio de 2010

Un thriller filosófico del Siglo de Oro

Joaquín Furriel compone a un Segismundo con influencias de La Fura dels Baus que, según Bieito, representa a los prisioneros del siglo pasado . Foto: Adrián Quiroga

Los versos de Calderón de la Barca llegan de la mano de un niño terrible de la escena europea

Por Alejandro Cruz
De la redacción de LA NACION

"La cultura o es híbrida o no va a existir. Europa está muy vieja, necesita de la mezcla. En mis últimos espectáculos la gente sale preguntándose si es ópera o es teatro o es una instalación. Está bien. Me estimula esa confusión. Si no tienes arte, espiritualidad o amor, la vida es un poco trivial."

Habla Calixto Bieito, el director español que el viernes estrenará en el Teatro San Martín La vida es sueño , el texto de Pedro Calderón de la Barca. El mismo que ahora está ensayando y le dice a Sebastián Rosso, el cómico de esta tragicomedia de más de tres mil versos: "Anda, busca otra pipeta con más agua y prueba. Durante todo ese largo monólogo de Osvaldo [Santoro] lo tienes que mear. Es fantástico, tío, créeme". Bieito es el mismo filólogo hispánico que suele montar en las salas del mundo régies en las que abraza lo pop, lo fashion y lo erótico en puestas que despiertan pasiones y enojos. Claro que, lejos de todas esas investiduras de niño maldito ya entrado en los cuarenta, podría ser el vecino que pone una cuota de humor a la reunión de consorcio.

-Antes de presenciar el ensayo de anteanoche, pensaba que me iba a encontrar con el típico divo malhumorado. Sin embargo, instalás un código de trabajo sumamente relajado y orgánico.

-Intento dejarme fluir y que a la gente le pase lo mismo. Y tener claro lo que vas a explicar siendo permeable a las personas y, más allá de las personas, a los artistas. Pero esto es, simplemente, teatro; no es una operación a corazón abierto.

Aunque en sus puestas operísticas pone todo en el escenario, en La vida es sueño, que está montando por cuarta vez, apela a una puesta con mínimos elementos escenográficos: un sillón enorme y pesado; un espejo más enorme, que tiene algunos desplazamientos, y un gran círculo de pedregullo en el que los actores literalmente entierran su patas (así de visceral, así de guarro, así de real). "Con este espectáculo no he hecho una deconstrucción, como suelo hacer. Aquí quiero que esos actores vivan el ahora. Quiero que la esencia de Calderón llegue a un público de hoy. Si te conectas con 20 o 25 frases del espectáculo, ya está muy bien. Quiero que veas a una especie de thriller filosófico en el cual pasan muchas cosas sin parar. Los personajes hablan y hablan. Explican sus vidas y explican la vida del otro. Se agreden con el texto. Se pegan. Pues, bueno, así está escrito. Es una obra de acción, de misterio y de poesía, en la que hay que combinar muy bien esos tres componentes. En la época era una obra ante la cual, ¡hostia!, la gente se quedaba impresionada."

Y de buenas a primeras, se imagina a aquel público del 1600 exclamando: "¡Guaaa, entra el rey!". Al instante, diciendo: "¡Vaya monólogo!". Y cuando se repone de ese largo parlamento en verso, pensando: "Huyyy, ella no sabe que su padre...". "La gente se quedaba impresionada -dice con la certeza de haber estado codeándose entre aquel público-. Ahora tienes que lograr esa impresión, ese suspenso. Es una obra a caballo. Es muy bonita para hacer, pero muy dura para los actores."

Tiempos violentos

En otro momento, en otra charla, en otro aquí y ahora, Joaquín Furriel se sube al caballo y acota sobre el trabajo para elaborar su Segismundo: "Cuando arrancás con un largo monólogo, apuntás hacia donde termina. Lo desarrollás de manera barroca, barroca, barroca... y, ¡paf!, recuperás lo primero para terminar con lo que habías arrancado. Si ponés lo primero pensando que en lo barroco es importante todo, se transforma sólo en una cosa de textos bellos, cosa que Calixto detesta. El procedimiento que aplica tiene que ver con la energía, con la dimensión expresiva. Por eso, a todos nos llevó al borde de lo que podemos dar".

Lo duro del trabajo es algo que los actores saben muy bien (sus rodillas, ésas que varias veces se desploman sobre el pedregullo, también). "Sí, es duro. Pero es bueno el contraste entre esa cosa brutal, como el suelo, y esas palabras hermosas. Es necesario el contraste entre los vestidos elegantes y los aspectos más crueles del texto", apunta Calixto.

- Parece ser un trabajo de tonalidades y texturas. Ese sacón que usa Patricio Contreras es como si fuera la versión exacerbada de Maradona [o Madonna, da lo mismo]. O el look de Joaquín Furriel se parece a una versión de un actor de La Fura dels Baus de los inicios...

- Sí, claro. El personaje de Joaquín es una especie de prisionero de todo el siglo XX. Por eso tiene ese look furero , como dices. La vida... es un viaje cargado de pesimismo, un viaje hacia la desilusión y de la desilusión al miedo y a la desconfianza. Y es un viaje con muchas dosis de actualidad A estas alturas, espero que pueda regalarle a Buenos Aires algo de ese viaje a la nada que hace Segismundo. Esta ciudad es una ciudad con mucho viento. Y todo es viento.

Viene de montar Parsifal, en la Opera de Stuttgart, y un trabajo que presentó en Bergen, Noruega. Es director de un festival en Castilla y León dedicado al cruce de disciplinas artísticas. En los últimos años, está montando de cuatro a cinco espectáculos ("Vengo un poco tarado"). Para sostener la línea de expresionismo español que va de Goya a Buñuel que tanto le fascina, vino a Buenos Aires a elegir al elenco dos veces más de lo previsto porque los tonos que buscaba para su partitura escénica no le cerraban. Al único que conocía era a Patricio Contreras, el resto (Furriel, Santoro, Muriel Santa Ana, Ana Yovino, Lautaro Delgado, Sebastián Rosso, Enrique Federman y Hernán Cuevas) los descubrió aquí.

"Yo no conocía a Calixto, pero cuando estaba haciendo Rey Lear , Horacio Peña me habló tanto de él que me moría de ganas de estar acá", cuenta ahora Furriel, quien, desde que supo que haría de Segismundo, se mató varios meses en un gimnasio para poder enfrentar una puesta de un enorme esfuerzo físico durante la cual manipula unas cadenas que pesan 13 kilos. Para la puesta, el elenco comenzó a trabajar hace dos meses con un asistente suyo y, hace un mes, llegó él "y puso nafta -señala Muriel Santa Ana, quien enfrenta el enorme desafío de darle vida a Rosaura-. Nos agarró en un momento en el cual ya necesitábamos esa energía volada, estallada".

"Me he equivocado en los casting, claro, pero tengo buena intuición -apunta quien, para la repetida estructura del San Martín en lo que se refiere a invitación de directores extranjeros, a priori, la presencia de Bieito representa una bocanada de aire fresco-. Más allá de las voces y los registros, necesitaba actores con ganas de hacer la obra. El teatro no se puede hacer sin ilusión."

Paradojas de cierto destino, el director español más internacional aprendió a montar La vida es sueño en lengua inglesa cuando montó esta obra en Edimburgo, Londres y en Nueva York. "Aprendí con los actores británicos algo muy shakespeariano: que esto es un teatro alejado de la tradición romántica, de la tradición psicologista y del naturalismo. Aprendí que tiene más que ver más con una especie de concierto, una especie de juego entre los actores y el público, y entre los mismos actores. Así me liberé del ritmo español, del verso", apunta.

-Solés hablar de la musicalidad de Calderón y, la otra noche, varias veces señalaste lo bien que suena Calderón en porteño.

-Es que suena muuuy bien, tío. Es extremadamente hermoso sentir la fuerza de una lengua. Aparte, el futuro es la mezcla de las cosas.

PARA AGENDAR
La vida es sueño, de Calderón de la Barca.

  • Teatro San Martín, Sala Martín Coronado, Corrientes 1530 . Estreno, viernes 16. Funciones, de miércoles a sábado, a las 20.30; domingos, a las 20. Platea: $45; pullman, $30.
Fuente: La Nación

"No soy tan underground"

Entrevista Eduardo "Tato" Pavlovsky

A medio siglo del estreno de su primera obra, "La espera trágica", y ante la edición de tres piezas perdidas de su extensa producción, el actor y dramaturgo, de una importancia para la escena occidental comparable a la de Harold Pinter,reconoce que, a los 76 años, sólo lo motiva la memoria secreta del cuerpo.

Por: Diego Manso
Foto: Martín Bonetto
El día anterior a esta entrevista, Tato tuvo un accidente doméstico: se cayó y quedó con un dolor persistente en las costillas; se asombra de la memoria del cuerpo: dice que si no hubiese sido deportista (fue campeón sudamericano de natación a los 14 años y en el parque de su casa hay una pileta donde todavía practica) hubiese caído de otra forma y el golpe habría sido más duro. Sospecha que tal vez se haya fisurado, fractura no, porque el dolor no le resulta para nada sordo, y lo único que anhela esta tarde es que le envuelvan el torso en una venda. Más allá de esta minucia hogareña, a sus 76 años, y tal vez por gracia de ese entrenamiento físico, Tato sigue siendo un prodigio de teatralidad, según puede comprobarse por estos días en la reposición de su obra Potestad, porque ya lo ha dicho alguna vez: para él, su rol de actor es mucho más gozoso que el de autor, aunque sea este último el que un comité de amigos (entre los que se cuentan a Norman Briski, Rodolfo Livingston, Ricardo Bartís, Daniel Veronese y Osvaldo Bayer) ha celebrado durante los últimos días, nada menos que medio siglo desde el estreno de su primera pieza dramática, La espera trágica. Al mismo tiempo, otro acontecimiento: la edición de tres obras de la década del sesenta que estaban perdidas, Camellos sin anteojos (1963), Hombres, imágenes y muñecos (1964) y Circus-loquio (1965, en colaboración con Elena Antonietto).

¿Cómo ha sido la celebración de estos cincuenta años a partir de "La espera trágica"?

Lindo, lindo. Yo he hecho un teatro muy particular siempre. No soy tan underground ni soy un actor profesional de la calle Corrientes. Soy alguien que ha defendido una ética ideológica... Como yo era analista, la gente me miraba y quedaba como un loco. Porque ahora en cualquier grupo de teatro hay psicólogos...

Pero antes no.

¡Nadie! Te creían un loco de la guerra. Yo conocí un pediatra, al principio, que un día, haciéndole un estudio a mi hija me dice: "¿Qué es usted de Pavlovsky el que hace teatro por ahí?" "Soy yo", le dije. Y él: "¡Doctor, por favor, lléveme. Le hago cualquier cosa, desde chico he querido estar adentro de un teatro..." Y era Julio Tahier, un pediatra muy importante con quien fundamos el teatro Yenesí, que al principio tenía una estructura médica. Te diría: eran médicos que hacían teatro.

¿Dónde funcionaba eso?

No funcionaba en ningún lugar, alquilábamos cualquier sitio para ir a hacer teatro. Y vino mucha gente, entre ella Julita Von Grolman, que empezó conmigo... Empezamos a hacer un teatro que contemplaba la influencia francesa, de Samuel Beckett, de Ionesco, de Adamov, de Pinter en Inglaterra, que era lo que se llamaba en aquella época "teatro de vanguardia".

¿Qué era aquella época?

El 60 o 61. Ahí yo estrené obras de Pinter. Muy mal, pero las estrené.

¿Por qué muy mal?

Porque estaban mal hechas, nomás. Pinter es muy difícil, te parece que es fácil, pero... Pero también hacíamos cosas bien hechas, entre ellas algunas obras de la Gambaro, alguna obra mía, alguna de Beckett, mezclábamos un repertorio interesante. Te diría que en Buenos Aires, los únicos que hacíamos ese tipo de teatro éramos sólo la Gambaro y yo, ella en el Di Tella y yo en el Yenesí. Después, poco a poco se fue fortificando la cosa.

¿Y cuáles eran las obras tuyas de ese momento?

¿Tuyas?

Tuyas.

¿Mías? (Piensa) La espera trágica, que fue motivo de este homenaje, Robot, Somos, Imágenes, sombras y muñecos (sic)... Incluso, obras que estaban perdidas y que hace dos meses un editor me dijo que las había encontrado. Aparecieron en Argentores, que siempre me dijeron que no las tenían. Un día un tipo metió así una mano y sacó tres obras.

¿Ni vos las tenías?

Ni yo. Si uno supiera que lo que está escribiendo va a tener la más mínima trascendencia... Pero escribís así, así (hace el gesto) y después las perdés. Había una obra mía que se llama Josesito Kruschen, que era de un dentista que, en realidad, era un torturador. Pero vos nunca veías que era un torturador...

¿Similar a "Decir sí" de Gambaro, que era con un peluquero? ¿Te acordás de esa?

Sí, pero esa es posterior a la mía. Es que yo tengo un problema y es que soy médico y que vengo de la medicina pura. Pero después no me gustó la medicina y empecé a pensar qué hacer. Descubrí, recordé un análisis mío a los 14 años, por una neurosis de abandono de mi novia...

¿Cómo fue eso?

Mi novia, que después fue mi mujer –mirá vos qué gracioso–, me abandonó y yo sentí que el mundo caía...

Es que sos muy dostoievskiano para sufrir...

Es que soy muy ruso para el amor. Me llevaron a lo de Arnaldo Rascovsky, que me curó el asma a mí, e hice una muy buena terapia con su mujer, que me ayudó mucho. Bueno, me ayudaron muchas cosas porque simultáneamente a la psicoterapia, como apoyo necesario para poder poner palabras a ese horror desgarrador del abandono, que yo lo sentía como si tuviera 25 o 40 años, me ayudó mucho el deporte, los viajes, las chicas: un día me sacaron de un mundo más burgués y se me pasó el gran dolor del amor por conocer a otras chicas.

Me decías que cuando te cansaste de la medicina, recordaste ese análisis del pasado...
Descubrí que eso me había hecho muy bien, había leído algo de Freud... Me empezó a interesar, pero nunca del todo... Entonces decidí hacer la carrera psicoanalítica, que era el camino más dogmático (se ríe). Yo iba muy alto en la carrera, pero no me interesaba el psicoanálisis individual, me daba cuenta cuando lo estaba haciendo, aunque económicamente estaba muy bien...

¿Y por qué no te interesaba?

Me parecía que eran muchos años para una persona que tenía problemas... Me aburría la conceptual no social, el quedar atrapado en la problemática burguesa del hombre. Hasta que, milagrosamente, un día, un colombiano, un doctor Rojas Bermúdez, me dijo que me veía cara de aburrido, no solamente aburrido, angustiado... Y me dijo que "por qué no venís a hacer niños en el hospital". El era jefe de servicio en el Hospital de Niños. Y fui y empecé a hacer grupos. Pero no había grupos de niños en el 58, 59.

¿Pero era incipiente en esa época?

Incipiente no. Por ahí la Negra Aberastury fue la figura preponderante, pero lo que a mí me entusiasmó de entrada y me cambió la vida hasta ahora es el grupo. Como terapeuta de grupo se me abrió la cabeza, pero no porque el psicoanálisis no sirviera, sino porque empecé a interesarme mucho por los fenómenos inherentes no sólo a la repetición, en los chicos, de viejos traumas, sino por los fenómenos de la alta creatividad. Si un chico fóbico estaba contra la pared asustado y, de pronto, a los dos meses, vos lo veías jugando y proponiendo, es algo. ¡Ahí había una potencia que yo desconocía! Me di cuenta de la potencia de la imaginación, no de lo imaginario en el sentido psicoanalítico, sino de la capacidad de imaginación que se puede tener y lo terapeutico que es el desarrollo potencial de un niño jugando con otros compañeros sin encontrarle un significado patológico.

Y ese fue tu gran descubrimiento de esa época tuya...

Sí, claro. Psicodrama era muy marginal, porque Moreno, que fue el creador, fue un hombre muy marginal, sumamente culto, pero que chocaba contra el establishment. Ahora, esto de la creatividad en psicodrama no era un fenómeno que yo había descubierto asilado, lo descubrí también en un grupo, que éramos Rojas, María Rosa Glasserman, Moccio, Carlos Martínez... Fue lindo, aun sabiendo que no teníamos interlocutores.

O sea que lo del teatro fue paralelo a todo este proceso...

Muy paralelo. Pero yo no te puedo decir qué motivó qué, porque no lo sé.
Digamos, entonces, que fue un momento de tu vida absolutamente bullente.
Teníamos un pequeño elenco de teatro, íbamos tres veces por semana a lo de Pedro Asquini, con Alejandra Boero, que era el Nuevo Teatro. Estaban Conrado Ramonet, Héctor Alterio, Enrique Pinti, Víctor Laplace. Pero nosotros éramos aparte, éramos como los universitarios burgueses. Pero ellos nos empezaron a respetar y a mirar de otra manera cuando vieron que había talento, ordenamiento y rigurosidad...

Y que producían...

Claro, claro. Si bien no coincidíamos en los autores... Había mucho prejuicio, pero cuando nos conocimos nos dimos cuenta de que pensábamos las mismas cosas de la construcción del mundo. Pero entiendo que tuvieran un preconcepto del psicoanálisis, porque aún hasta hoy, es muy omnipotente en sus interpretaciones del mundo: una guerra era el filicidio, instinto de destrucción del hombre y todo eso; se alejaba muy fácilmente de lo social por las patologías individuales. Eso yo lo viví en el mismo período, porque llegué a miembro titular en la Asociación Psicoanalítica Argentina y, al mismo tiempo, mi teatro había comenzado como vanguardia... Igual también metíamos clásicos...

¿Qué clásicos?

Chéjov, Pirandello... Obras de un acto, en general. Pero mi teatro fue cambiando cuando empecé a entender más lo social, en función de las cosas que pasaban en Latinoamérica, en el mundo, que también tocaban al psicoanálisis por ser una terapia de elite.

¿Qué es eso?

¡Que si no tenías plata no te podías analizar!

¿Cuál fue el punto de inflexión que te hizo descubrir lo social y la realidad latinoamericana?

Pasó la Revolución Cubana, los grandes movimientos estudiantiles como el francés. Y después, ciertos fenómenos de acá me dieron una movida importante, como el Cordobazo, del que no se habla nunca, pero que fue brutal...

Resumiendo: hay una primera zona de tu teatro influenciada por las vanguardias europeas hasta el descubrimiento de la realidad política...

Exacto. De la realidad política pero también del continente donde estamos incluidos y de los episodios políticos sociales que iban ocurriendo en el mundo donde un sector de los universitarios se sintieron afectados por la sensibilidad... Entonces empecé a leer y me fui de muchas cosas. Empecé a concebir el mundo de otra manera. Primero fui candidato a diputado del PCT, dirigido por Juan Carlos Coral, que no era tan trotskista...

¿Cómo no era tan trotskista si era PCT?

Es que yo nunca lo viví a Coral como muy trotkista. Era amigo, me acerqué y le dije que quería colaborar, pero no era fácil. Ellos también eran muy dogmáticos y yo era un psicoanalista que un poco tenía que ponerme overol para ser fiel a las ideas. Se ve que nunca vieron el cadáver de Lenin...

¿En qué momento te descubrís como escritor?

Es muy raro, eso. Te digo el momento, porque lo tengo visualmente: yo escribía bien y estaba con mis hijos, que eran tres, un domingo, y empecé a hacer una cosa así (hace el gesto de escribir) y salió una obra, que justamente es La espera trágica y lo llamé a Tahier y le dije "¿se anima a dirigir esto?" Entonces hicimos un espectáculo, en un lugar que alquilábamos los lunes... Ahí hay una tríada que continua con La mueca, que es mi primera obra más política y después viene Jaime Kogan y me dice "qué te parece si investigamos la tortura". Nos pusimos a investigar al torturador, leímos y empezamos a ensayar El señor Galíndez. Yo escribía y él me corregía.

¿Y qué leías mientras investigabas?

La bibliografía de la época, Franz Fanon, esas cosas..., la psicología de las Panteras Negras. Después lo fui asentando... Lo que nos dimos cuenta con Kogan, y que para mí fue clave, es que al torturador no lo podés buscar como patología sadomasoquista, porque perdés. Aprendimos a pensar cómo es la cabeza del torturador, cuál es su lógica de afecciones, cómo se mueve en el mundo. Y descubrimos que es de una ambigüedad increíble. Y descubrimos qué es lo común que tiene el torturador con nosotros.

Todo esto pasa apenas unos años antes de la última dictadura, ¿verdad?

Antes, antes. Hay dos cosas que yo descubrí del teatro: una es que yo nunca le doy pelota a lo que escribo y la otra es que en el proceso creativo me dejo ir... Lo que sucede es que el inconsciente es social e histórico. Nunca pensé mucho, porque si pensás mucho lo que vas a escribir te podés quedar esclavo de tu cabeza. La razón por la que sigo arriba de un escenario, a los 76 años, es el atractivo de no saber qué estoy escribiendo. Hay un momento en el que el personaje se me va de la mano, las réplicas, todo eso...

¿Y tampoco le das mucha bola a la estructura dramática?

Hay gente que sabe mucho y que estudia muy bien, como Kartun; yo no le hago caso de ninguna manera: para mí un personaje está acá y de repente viene un tipo que le habla... Nunca he seguido la línea, posiblemente la haya seguido hasta La mueca...

Son estructuras más bien inconscientes, no meditadas...

¡Para nada! Cuando yo me enteré de que recién en el 92 la KGB sacó los archivos y descubrió cómo es la muerte de Vsévolod Meyerhold, que lo mataron por oponerse al realismo socialista, yo empiezo a estudiar artículos en revistas inglesas, sobre todo un libro muy grande de la vida íntima de él... Tenía ahí la estructura, en esa vida, pero lo que hice fue acoplar información y después empecé a improvisar. ¿Te acordás del papa polaco, cómo se llamaba?

Wojtyla.

Empecé a hablar así, como si tuviera Parkinson... De pronto me di cuenta de que estaba imitando la fonética rusa... El cuerpo mío se fue yendo hacia Meyerhold...

¿Lees lo que se escribe sobre vos?


Sí, sí.

¿Pero con interés o no te pasa nada?

No me pasa tanto... Agarrar un artículo de Dubatti sobre una obra mía es muy complejo: es semiótica, lingüística. Me cuesta mucho seguir las palabras: es como si me dijeras "lee un poco a Lacan todos los días". La verdad, que yo soy muy grande para leer a Lacan.

Fuente: Revista Ñ

sábado, 10 de julio de 2010

Las narices rojas no siempre implican resfrío

Segundo Encuentro de Clown/Payaso

En el Parque Avellaneda, Directorio y Escalada, hoy y mañana se realizará el Segundo Encuentro de Clown/Payaso que organiza el ministerio de Cultura Porteño. La movida abarca una variedad de espectáculos para toda la familia y varios talleres que apuntan a promover este lenguaje artístico de tanta llegada popular que también sirve de soporte para varios espectáculos de la escena alternativa porteña.

El festival incluye la presencia de dos grupos extranjeros que hoy, a las 15 y a las 17, se presentarán en el Complejo Cultural Chacra de los Remedios, ubicado casi en el centro del enorme parque. La primera propuesta viene de Colombia ( Chupayasas ) y, la segunda, de Chile ( Ojos y sonrisas ). Tanto hoy como mañana la oferta clownesca comienza a las 14 y concluye a las 17.30. El cierre de hoy, por ejemplo, será con Los Aguafiestas, un montaje de rock para chicos, y, mañana, será el turno de Los cuatro payasos muertos , otro propuesta que mezcla el rock con las narices rojas.

Vale aclarar que toda la movida es con entrada libre y a la gorra y que su programación transita no sólo las propuesta ligadas al clown sino que, también, indaga en obras de malabares y acrobacia. De hecho, unos de los dos talleres está ligado a estas disciplinas.

Fuente: La Nación

jueves, 8 de julio de 2010

Los ACE tienen nominados

Despertar de primavera, el musical de Cris Morena y RGB, es la obra más nominada

Despertar de primavera y Todos eran mis hijos encabezan la lista

Este año se adelantaron los premios ACE. Anteayer se conocieron los nominados y se supo que la ceremonia se realizará el 10 de agosto, en El Nacional (el año pasado se llevó a cabo en noviembre). La obra más nominada por los cronistas teatrales fue Despertar de primavera , con 10 nominaciones, seguida por Todos eran mis hijos , con nueve, y Rey Lear, Medea y Ala de criados , con siete. Les siguen El descenso del monte Morgan , La gran magia, Pimpinela, la familia y Un dios salvaje , con seis. Los siguientes son algunos rubros de los nominados por obras estrenadas entre el 1° de agosto de 2009 y el 31 de mayo de 2010.

  • Drama: Marathon , Medea , Raíces , Rey Lear y Todos eran mis hijos . Comedia dramática o comedia : El descenso del monte Morgan, La gran magia, Los 39 escalones y Un dios salvaje . Obra argentina : Ala de criados (Mauricio Kartún), Illia, quién va a pagar todo esto (Eduardo Rovner), El pasado es un animal grotesco (Mariano Pensotti) y Un informe sobre la banalidad del amor (Mario Diament). Musical: Despertar de primavera, Pimpinela, la familia y Swing Time . Music Hall y Café concert : Antes de que me olvide, M, el impostor, Musicool, Pour la Gallery y Tres mujeres para el show .

  • Actuación en drama : Afredo Alcón ( Rey Lear ), Arturo Bonín ( Illia, quién va a pagar todo esto ), Boy Olmi ( Sótano ), Lito Cruz ( Todos eran mis hijos ) y Osmar Núñez ( Un informe sobre la banalidad del amor ), y Alejandra Darín ( Un informe... ), Ana María Picchio ( Todos eran mis hijos ), Cristina Banegas ( Medea ) y Melina Petriella ( Raíces ).

  • Actuación de reparto en drama: Daniel Fanego ( Medea ), Esteban Meloni ( Todos eran mis hijos ), Federico D´Elía ( Todos eran mis hijos ) y Horacio Peña ( Rey Lear ), y Analía Couceyro ( Medea ), Julieta Vallina ( El pasado es un animal grotesco ), María Fiorentino ( Marathon ) y Vanesa González ( Todos eran mis hijos ).

  • Actuación protagónica en comedia : Diego Ramos ( Los 39 escalones ), Fernán Mirás ( Un dios salvaje ), Gustavo Garzón ( La gran magia ), Sergio Surraco ( Mucho ruido y pocas nueces ) y Oscar Martínez ( El descenso.. .), y Florencia Peña ( Un dios salvaje ), María Onetto ( Un dios salvaje ), Verónica Llinás ( Caperucita ) y Carola Reyna ( El descenso... ).

  • Actuación de reparto en comedia : Héctor Díaz ( Caperucita ), Luis Longhi ( La gran magia ), Nicolás Scarpino ( Los 39 escalones ) y Salo Pasik ( Mucho ruido... ), y Gaby Ferrero ( El descenso... ), Karina K ( La gran magia ), Laura Oliva ( Los 39 escalones ) y Muriel Santa Ana ( La cocina ).

  • Actuación en teatro alternativo : Alberto Ajaka ( Ala de criados ), Alejandro Viola ( El amante del amor ), Enrique Iturralde ( Cyrano ), Esteban Bigliardi ( Ala de criados ), Héctor Gióvine ( El audífono ) y Miguel Moyano ( Afterplay ), e Ingrid Pelicori ( Antígonas ), Laura López Moyano ( Ala de criados ), Leonor Manso ( Ten piedad de mí ), Lidia Catalano ( Afterplay ), Anita Pauls ( Rosa mística ) y Victoria Almeida ( El amante del amor ).

  • Actuación en musical : Federico Salles y Fernando Dente ( Despertar de primavera ), Germán Tripel ( Los últimos 5 años ), Christian Giménez ( Swing Time ) y Martín Bossi ( M, el impostor ), y Florencia Otero ( Despertar de primavera ), Déborah Turza ( Swing Time ), Lucía Galán e Ivana Rossi ( Pimpinela, la familia ) y Vanesa Butera ( Musicool ).

  • Dirección : Claudio Tolcachir ( Todos eran mis hijos ), Manuel Iedvabni ( Un informe... ), Pompeyo Audivert ( Medea ) y Rubén Szuchmacher ( Rey Lear ), en Drama; Daniel Veronese ( El descenso... ), Gabriela Izcovich ( Aráoz y la verdad ), Javier Daulte ( Un dios salvaje ) y José María Muscari ( Fuego entre mujeres ), en Comedia; Aníbal Pachano ( Pour la Gallery ), Ariel del Mastro ( Despertar de primavera ), Elizabeth de Chapeaurouge ( Swing Time ) y Valeria Ambrosio ( Pimpinela, la familia ), en Musical, y Helena Tritek ( El amante del amor ), Laura Yusem ( Querida mamá ), Mauricio Kartún ( Ala de criados ), Leonor Manso ( Antígonas ), Marcelo Moncarz ( Afterplay ) y Pablo Bontá ( Cyrano ), en Teatro Alternativo.

  • Humor : Fo, el filoso , Carne sola, Bad time, good face y Pequeño papá ilustrado . Unipersonal: Isabel Quinteros ( La coronela ), Luisa Kuliok ( El alma inmoral ), Mike Amigorena ( La noche antes de los bosques ) y Walter Santa Ana ( Krapp, la última cinta magnética ). Teatro alternativo : Acreedores, Afterplay , Antígonas, Cyrano y El amante del amor .

  • Revelaciones : Javier Swedzky, Marcelo Velázquez y Maxi de la Cruz, y Carolina Guevara, Mariana Jaccazio, Marina Bellatti y Melania Lenoir.

  • Producción : Teatro del Pueblo ( Ala de criados ), Cris Morena y RGB ( Despertar de primavera ), Aladino Producc. ( Pimpinela, la familia ), Pablo Kompel y Adrián Suar ( Rey Lear ), Daniel Grinbank y Rhoda Herrick ( Todos eran mis hijos ) y P. Kompel ( Un dios salvaje ).

Fuente: La Nación

“Amar”, de Alejandro Catalán

Intimidad en escena La obra planea sobre los vínculos de estos tiempos. No busca singularidad: la logra en escena.

Seres extraviados

Tres parejas o la previa a la típica familia disfuncional. Una puesta talentosa y sensible.

Por Hernán Firpo

Si le preguntás, Alejandro Catalán, el director, te va a decir que la propuesta e s una actuación cruda y real a un punto que todos los procedimientos espaciales lumínicos y sonoros ... O que en la obra las palabras surgen y se pautan junto a todo un conjunto de acontecimientos que excede lo verbal .

Okey, pero al margen de la lógica búsqueda de singularidad, Amar no es (por suerte) una fabriquita de endogamia autocelebratoria. Es más, en las líneas que siguen nos gustaría, ay, nos gustaría hablar de un montaje alrededor del cliché sutil, pero tal cosa se consideraría una afrenta a la pretensión original. O quizás no. En fin, mejor pasamos a la idea siguiente que tiene que ver con la feroz economía de recursos; tanto que hasta podríamos imaginar que el pobre Catalán, puro talento, tiene menos apoyo que una pared de telgopor. Con todo, no se precisan más de diez minutos para saber que podemos recostarnos contra la butaca, la columna vertebral se afloja y cada espacio intervertebral recupera su elasticidad, para dedicarnos a disfrutar. Tan simple como eso: las buenas ideas no tienen por qué ser pomposas ni pretender tampoco exclusividad.

La rama de un árbol, dos sillas, unos micrófonos, linternas, tres hombres, tres mujeres.

Amar es el nombre de la obra y también un verbo en infinitivo, sin conjugar. El infinitivo no distingue, no admite variaciones ni desarrollos. De aquí se desprendería lo del cliché en una propuesta que parte de la noción general de la relación de pareja. Los tópicos, como los infinitivos, ayudan a generar identificación inmediata.

Si una temática recurrente es el teatro de familias disfuncionales, Amar funda una categoría anterior. El huevo de la serpiente, la precuela o la previa: consiste en trabajar sobre un instinto de conservación que comienza antes de que la familia se convierta en sociedad anónima ( gracias Norman Brisk i). Uno de los personajes, La Negra, desemboza una dieta rica en especulaciones y construye un stand up genial y paranoico que envidiarían los guionistas de Sex & the City . Y si la chica de la butaca de al lado te de un codazo, se ríe y murmura “esto es muy femenino”, puede que sólo sea la vida misma.

La sucesión de momentos reales y otros literalmente prefabricados inauguraría otro rubro: la antesala de la memoria emocional. ¿Querés saber de qué se trata el famoso método Stanislavsky sin tener experiencia previa? El humor de la obra va por este lado. Los personajes ven todo desde adentro, como si nunca nada les resultara ajeno.

La puesta es rara, moderna. La flaca alta que logra una cumbre dramática, al minuto se convierte en asistente de producción, teniendo una linterna o enfocando unas de esas luces que acompañan mejor que cualquier música incidental. Mientras, la larga noche avanza sobre la vida de estos seres tan afines como extraviados.

Pero si esta es una obra que merece una mención especial del iluminador, la musicalización y el diseño sonoro (Matías Sendón, el propio Catalán, Bruno Luciani y Sergio Catalán), básicamente es una obra para decir: ¿ viste a tal actor y a tal otro?, ¿y al rubio petiso y la flaca alta o al que se parece a Luis Machín? Lo que queda del párrafo debe estar reservado para difundir a esta gente. De a uno en fondo: Edgardo Castro, Lorena Vega, Natalia López, Toni Ruiz, Federico Liss, Paula Manzone.

Fuente: Clarín

miércoles, 7 de julio de 2010

Javier Daulte vuelve a la escena alternativa que lo vio nacer hace tiempo

En Vestuario, la obra que estrenará en Espacio Callejón, un elenco femenino y otro masculino componen la personal propuesta de este ex joven promesa de los ochenta Foto: LA NACION / Rodrigo Néspolo

Cuando los vestuarios deciden hablar

Javier Daulte, autor de Para vestir santos y director de Un Dios salvaje, vuelve a la escena alternativa que lo vio nacer hace tiempo

Por Laura Ventura
Para LA NACION

Fue un cortocircuito. El electrotécnico unió dos polos distantes: Freud y el teatro. Quería comprender los resortes del inconsciente para crear personajes verosímiles. No hubo ni chispas ni apagones. Y Javier Daulte se iluminó. Así, este artesano del teatro, licenciado en psicología, y egresado del colegio industrial materializó sus dos pasiones: trabajar con actores y contar historias. El resultado fue magnético. Es uno de los autores y directores más prolíficos de la escena local, comanda a figuras como Jorge Marrale, Darío Grandinetti y Florencia Peña, entre otros, y también a artistas de pura cepa en el circuito alternativo, donde mañana estrena Proyecto vestuarios . Y además es el titiritero de Para vestir santos (Canal 13).

Las banquetas de la barra son incómodas y propone unos sillones, en una sala con calor de hogar. Daulte (fin del debate: se pronuncia "dolte") tiene gajes del oficio. No responde; narra. No informa; envuelve. No recuerda; recrea. No analiza; palpita. Profundo hasta la médula, es una usina de frases ingeniosas, lúcidas y emotivas. Exitoso y requerido por sus pares, rara avis en un universo regido por el ego, se ríe de sus errores, trabaja 14 horas por día, y, sin complejos, afirma: "A mí todo me costó mucho esfuerzo y en la vida siempre me tocó llegar tarde".

El gran DT

Hoy Proyecto vestuarios lo mantiene en vilo. Sus obligaciones como programador de la sala Villarroel, en Barcelona, postergaron el estreno. Fue allí donde este extranjero recibió el prestigioso premio Ciudad de Barcelona que se otorga a personalidades por su labor en tierras de Gaudí.

Como Daulte no podía decidirse por un elenco exclusivamente femenino o masculino, decidió crear dos textos distintos.

Proyecto vestuarios es la previa y posteriori de la final de un torneo de lacrosse, un deporte casi ignoto que le permitió ciertas licencias, de un equipo de un club de Almagro que viaja a Hungría. El resultado es la gran intriga: "No hay forma de relativizar un resultado deportivo. Se gana o se pierde. Ni siquiera se discute quién es el mejor", opina y lanza un latigazo: "El vestuario es el único lugar donde exigimos ser discriminados. Es allí donde lo público y lo privado se superponen".

Daulte volvió a reunir a su dream team: Alicia Leloutre, en escenografía; Mariana Polski, en vestuario; la iluminación de Gonzalo Córdoba; y al actor Héctor Díaz lo ubicó en el mismo lugar que Maradona a Mancuso. En el equipo masculino juegan Joaquín Berthold, Federico Buso, Julián Calviño, Gerardo Chendo, Juan Grandinetti, Walter Jakob, Javier Niklison, Marcelo Pozzi, William Prociuk y Ezequiel Rodríguez. Y las atletas son Dana Baso, Elisa Carricajo, Valeria Correa, María y Paula Marull, Laura Paredes, Ana Pauls, Marcela Peidro, Debora Zanolli y Magela Zanotta.

"Esta obra es definitivamente anticomercial? somos tantos. Eso es lo maravilloso que tiene Buenos Aires. Uno puede trabajar con actores de primera línea en un teatro alternativo. Dinero no vamos a ganar. Está muy claro por qué lo hacemos", dice quien siempre regresa al circuito que llama "cuna".

El semillero

Nunca estuviste tan adorable , su obra que fue llevada al cine por Mausi Martínez, retrata la historia de su abuela, una pieza que armó a partir de recuerdos. En esa casa de Olivos, "la familia de Mafalda", festeja, respiraban su hermana mayor, su madre ama de casa, su padre productor de seguros, y libros, muchos libros. A los 14 años, Daulte, que se sentía un bicho feo, empezó a estudiar teatro con Mónica Galán en el Payró y luego tomaría clases con Carlos Gandolfo y Ricardo Monti.

Daulte cuenta hoy divertido una derrota que vivió con angustia a mediados de los noventa. Un grupo de dramaturgos fue expulsado por entonces de la denominada Comedia Juvenil del San Martín. Esos textos carecían de "ternura, pasión y humor" fue el argumento. "Debimos pelearnos con el gran padre de la dramaturgia, Tito Cossa, a quien quiero tanto, y una vez rotas las filas era necesario crear". Así nació Caraja-ji (Daulte, Carmen Arrieta, Rafael Spregelburd, Ignacio Apolo, Jorge Leyes y los Alejandros Tantanián, Robino y Zingman), un verdadero semillero que encontró albergue en el Rojas y que percibió por entonces el crítico Ernesto Schoo como un aire renovador en la dramaturgia local. No se equivocó.

Por entonces Daulte escribió Criminal , un texto que durmió casi seis años en un cajón, ¿Estás ahí? (una pieza que ha sido estrenada en más de diez ciudades del mundo), Bésame mucho , Automáticos y Caperucita , sólo por nombrar algunas.

Un enamorado con ideología

Cuatro amigos (Jorge Marrale, Darío Grandinetti, Hugo Arana y Juan Leyrado), le pidieron a Daulte que los dirigiera en Baraka . La obra triunfó en la avenida Corrientes y se mudó a Mar del Plata el último verano ("Tenía prejuicios. Por esa cosa populachera. Pero me equivoqué: parecía la Scala de Milán. El respeto del público fue mayor que en Buenos Aires").

Luego, el productor Pablo Kompel le ofreció Un Dios salvaje , de Yasmina Reza. Juntos fueron eligiendo a los actores: Florencia Peña, Gabriel Goity, Fernán Mirás y María Onetto. "Un elenco es un equilibrio de fuerzas. Trabajo en equipo, que no es sinónimo de democracia, porque cada cual, en su especialidad, debe ser una autoridad" y se burla de ciertos déspotas que dirigen obras de teatro sobre la dictadura. "Hace algunos años quise escribir una obra comprometida, pero no pude. Mi compromiso es con el teatro, con el arte. Escribo comedia porque no me sale otra cosa y mi ideología pasa por el modo en el que trato a mi equipo."

Daulte no trabaja con el análisis de los textos. "Uno interpreta o dirige una obra, no porque la entienda, sino porque le gusta. Es como ponerse en pareja: no estoy con alguien porque lo comprendo, sino porque hay algo de misterio que se mantiene vivo y te atrae."

PARA AGENDAR

Proyecto vestuarios , de Javier Daulte

Espacio Callejón, Humahuaca 3759. Vestuario de hombres: viernes, a las 21; y sábados, a las 23. Vestuario de mujeres, sábados, a las 21, Y domingos, a las 20. Entrada: 50 pesos.

Fuente: La Nación

Esa voz interior

La ventriloquia es una técnica que data de las primeras civilizaciones humanas. En la actualidad, se realizan muchos espectáculos tanto para chicos como para grandes. Una representación que siempre apela a la reflexión sobre la condición humana y sus sentimientos.

¿Con el vientre? ¿Con la nariz? ¿O alguien escondido emite la voz?

En definitiva, ¿cuál es el truco de los ventrílocuos? Aunque mucho se diga acerca de lo que hacen estos animadores cuando se meten en la “piel” de los muñecos que los acompañan, la verdad es que no hay secretos ni magia, sino técnica.

Para adquirirla, hace falta aprender a respirar y a realizar determinados movimientos con el estómago para que el aire salga comprimido desde los pulmones hacia la boca. Por último, saber hablar dejando sólo una mínima abertura de los labios, para que salga el sonido, y reemplazando las consonantes que sean imposibles pronunciar, por otras parecidas.

Para Miguel Angel Lembo, ventrílocuo, mago y humorista de larga trayectoria, absolutamente cualquier persona puede aprender a ejecutar esta segunda voz si se propone hacerlo, como de hecho sucedió en su caso.

En diálogo con Hoy, reflexionó acerca del trabajo de un ventrílocuo, y lo definió como una tarea integral, que exige tener conocimientos sobre actuación.
“Ante todo, un ventrílocuo es un actor que fabrica a su coprotagonista para realizar una dramatización en la que entran en juego diferentes elementos, tales como silencios, pausas y gestos, por parte de los dos personajes”, señala el artista, que en su vida también se ha desempeñado como músico y profesor de danzas folclóricas.
Aunque reconoce que la mayoría de estos espectáculos están asociado al humor rápido, Lembo asegura que, en general, también apuntan a hacer pensar a la audiencia sobre ciertas cuestiones. En ese sentido, explicó que un buen actor desdobla su personalidad y, a través de la interpretación del muñeco, hace una evaluación de su propio ego.

De acuerdo a su explicación, “actuar con un muñeco tiene mucho de psicología”, y asegura que a través de él se pueden decir muchas cosas “con un permiso especial”.
Paradójicamente, el que le aporta la cuota humana al caso es el muñeco y no quien “le da vida”, y Lembo hace hincapié en que en este punto radica la capacidad de ser o no un buen ventrílocuo.

Con respecto a los temas que se pueden abordar en un espectáculo de ventriloquia, Lembo no dudó: “Cualquiera, no hay limitaciones: se puede hacer comedia, drama, imitaciones, y mucho más, pero todo va a depender de la calidad con que se trabaje”.
Cabe mencionar que los primeros registros de ventrílocuos corresponden al antiguo arte egipcio y a la arqueología hebrea.

Arthur Prince, nacido en Gales en 1881, fue uno de los primeros ventrílocuos modernos de los que se tienen datos, y ostenta el honor de haber sido el primer ventrílocuo en beber y hablar al mismo tiempo. Actualmente está enterrado con su títere y su esposa.

En nuestro país, el más famoso fue Ricardo Gamero, conocido como “Mister Chasman”, que fumaba mientras su compañero Chirolita hablaba. Miguel Angel Lembo está orgullo de haber sido discípulo suyo.

Origen del término

La palabra ventrílocuo proviene del latín ventrilocuus, que signica “el que habla con el vientre”. Es que, en un principio, se pensó que era el resultado de un uso poco corriente del estómago durante la inhalación, y de ahí su nombre del latín venter, “estómago” y loqui, “hablar”.

Sin embargo, ahora se sabe que la técnica necesita de un control de los movimientos del vientre, que empujan el diafragma y éste, a su vez, presiona los pulmones para que el aire salga comprimido.

Justificar a ambos ladosFuente: Hoy

Un proyecto para defender a los teatros independientes en la ciudad de Buenos Aires

La normativa vigente en la Ciudad de Buenos Aires obliga a las instituciones de teatro alternativas a cumplir los mismos requisitos que los grandes espacios comerciales de la calle Corrientes. Por eso, un grupo de legisladores impulsó una iniciativa con el fin de que los pequeños espacios consigan la habilitación definitiva sin tener que cumplir costosos requisitos, como construir un estacionamiento e instalar un módulo de carga y descarga, como lo exige la actual ley.

Por Ailín Bullentini
Fotografía gentileza de Timbre4

Buenos Aires, julio 7 (Agencia NAN–2010).- Son distintos. Cualquier persona que los visite puede certificarlo. Sus características los diferencian: las condiciones escénicas, el ámbito destinado al público, el contexto espacial que construyen para los momentos periféricos a la acción de interpretar una pieza teatral, musical o de danza. Las ganas de derribar estándares y una actitud sinceradora en cuanto a la relación recursos disponibles/pasos a seguir le sirvieron, a aquellos que apostaron, a crear esos sitios que hoy son conocidos como teatros independientes, despegándose del modelo ligado al circuito comercial e imprimiendo su propio sello en la puesta en oferta de pedazos de arte. Sin embargo, existen algunas normas en la Ciudad de Buenos Aires que no se percatan de la distinción entre aquel “subsuelo teatral” y el que vistió de teatro a la calle Corrientes. De ahí, la intención de un grupo de legisladores de “lograr que se respeten las diferencias entre un tipo y otro de espacios”, a través de un proyecto que elimina el “carácter obligatorio” de los requisitos que se le piden a los teatros independientes para obtener la habilitación definitiva y, además, alarga por un año el período de validez de la habilitación transitoria ¿Demasiada información? Paso a paso.

El dictamen de mayoría emitido desde la Comisión de Planeamiento Urbano hace unas semanas sirvió para dar envión hacia la Legislatura un proyecto elaborado por Luciana Blasco, diputada porteña de mandato cumplido por el PRO, que planteaba una modificación en el Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad, destinada a beneficiar a los teatros independientes. Específicamente, la propuesta pide que, en el caso de tales espacios, dejaran de ser obligatorios tres requisitos con los que, según el régimen, deben contar todos los teatros –independientes y comerciales para obtener la habilitación permanente: estacionamiento, módulo de carga y descarga e informe de impacto ambiental.

La diferencia fundamental de la propuesta, aquella que la destina a los teatros independientes y no a los otros, se fundamenta en dos características que conforman la razón de ser de una y otra clase de espacios: el tamaño espacial y los recursos. Según la ley de habilitación para Teatros Independientes (2147), se considera de esa característica a un sitio que abrace entre 80 y 350 personas, distribuidas en la cantidad de salas de las que disponga. Muchos de esos teatros funcionan en donde antes existieron casas de familia o galpones, cosa que no es el caso de los teatros que guardan décadas y décadas en el cajón del circuito comercial del arte escénico porteño y que ocupan grandes estructuras.

Puede concluirse a simple análisis, entonces, que la posibilidad de construir un estacionamiento –o de alquilarlo--, o la de instalar un módulo de carga y descarga no está demasiado al alcance de tales iniciativas. Mucho menos cuando se introduce en el razonamiento a la variable de los recursos disponibles. “No se le puede exigir los mismos requisitos en el mismo período de tiempo, a un teatro que alberga a 30 personas por sala que a uno como el Gran Rex o el Metropolitan. No tiene sentido”, consideró la legisladora Rocío Sánzhez Andía (Coalición Cívica) que retomó el proyecto de Blasco.

Las cifras no son claras respecto de la cantidad de espacios teatrales a cuya situación para funcionar en el terreno de la legalidad beneficiaría el proyecto, es decir a cuántos“consolidados”. Según Ignacio Marasco, asesor en Cultura de la legisladora de la CC, son entre 160 y 180 los teatros independientes en la ciudad. Pero sólo a 20 apuntaría la propuesta.

--¿“Consolidados”? ¿Qué significa?

--Son calificados así los teatros, espacios y salas teatrales que surgieron después de la promulgación de la ley 2147, en noviembre de 2006. Esos sitios obtenían, al momento de abrir sus puertas al público, y tras certificar determinadas características edilicias y demás, un permiso transitorio para funcionar, que les daba aire para preparar los requisitos obligatorios de segundo orden, por decirlo así, aunque de todas maneras obligatorios para obtener la habilitación definitiva.

Entre los “obligatorios de segundo orden”, el estacionamiento, el módulo de carga y descarga, y en menor medida el informe de impacto ambiental, “siempre fueron los más difíciles de concretar para los espacios independientes”, señaló Sánchez Andía. Hace tres semanas, el plan que busca anular el carácter de obligatoriedad de tales requisitos fue retomado por ella y su equipo de asesores, que los consideran “un disparate” ya que a los dueños de esos lugares “sostienen los sitios con muy pocos recursos”, apuntó.

Aunque es vocal en la comisión de Cultura, Sánchez Andía se interesó por la propuesta y golpeó las puertas de Planeamiento Urbano para impulsarlo hasta las puertas del recinto, no sin antes imprimir una modificación en el cuerpo de artículos. “Al proyecto lo defendemos en su totalidad, pero decidimos que para que protegiera de la mejor manera a los espacios a los que está dedicado debíamos hacerle esa modificación”, explicó la legisladora de la Coalición Cívica en referencia al cambio que imprimió al artículo sobre el tiempo de validez de la habilitación temporaria.

Sólo pasaban de ser espacios legales “transitoriamente” a serlo de manera definitiva si cumplían con los requisitos obligatorios. Ese permiso temporal que venció el último día hábil de mayo. Al día de hoy, gran parte de esos cientos de teatros “consolidados”, no cuentan con habilitación alguna.

“Por eso introdujimos la prorroga. La cuestión del tiempo es fundamental. De aprobarse el proyecto, se sabe que la reglamentación y posterior puesta en marcha no es inmediata, con lo cual sin una extensión de la validez del transitorio, muchos de esos espacios quedarían a la intemperie de la ley, corriendo un gran peligro de clausura –especificó la legisladora--. Ya hoy lo están. El tratamiento debe ser urgente”. Ella y su grupo de funcionarios solicitaron “preferencia” en el recinto de debate.

Fuente: http://agencianan.blogspot.com/2010/07/un-proyecto-para-defender-los-teatros.html