miércoles, 7 de julio de 2010

Javier Daulte vuelve a la escena alternativa que lo vio nacer hace tiempo

En Vestuario, la obra que estrenará en Espacio Callejón, un elenco femenino y otro masculino componen la personal propuesta de este ex joven promesa de los ochenta Foto: LA NACION / Rodrigo Néspolo

Cuando los vestuarios deciden hablar

Javier Daulte, autor de Para vestir santos y director de Un Dios salvaje, vuelve a la escena alternativa que lo vio nacer hace tiempo

Por Laura Ventura
Para LA NACION

Fue un cortocircuito. El electrotécnico unió dos polos distantes: Freud y el teatro. Quería comprender los resortes del inconsciente para crear personajes verosímiles. No hubo ni chispas ni apagones. Y Javier Daulte se iluminó. Así, este artesano del teatro, licenciado en psicología, y egresado del colegio industrial materializó sus dos pasiones: trabajar con actores y contar historias. El resultado fue magnético. Es uno de los autores y directores más prolíficos de la escena local, comanda a figuras como Jorge Marrale, Darío Grandinetti y Florencia Peña, entre otros, y también a artistas de pura cepa en el circuito alternativo, donde mañana estrena Proyecto vestuarios . Y además es el titiritero de Para vestir santos (Canal 13).

Las banquetas de la barra son incómodas y propone unos sillones, en una sala con calor de hogar. Daulte (fin del debate: se pronuncia "dolte") tiene gajes del oficio. No responde; narra. No informa; envuelve. No recuerda; recrea. No analiza; palpita. Profundo hasta la médula, es una usina de frases ingeniosas, lúcidas y emotivas. Exitoso y requerido por sus pares, rara avis en un universo regido por el ego, se ríe de sus errores, trabaja 14 horas por día, y, sin complejos, afirma: "A mí todo me costó mucho esfuerzo y en la vida siempre me tocó llegar tarde".

El gran DT

Hoy Proyecto vestuarios lo mantiene en vilo. Sus obligaciones como programador de la sala Villarroel, en Barcelona, postergaron el estreno. Fue allí donde este extranjero recibió el prestigioso premio Ciudad de Barcelona que se otorga a personalidades por su labor en tierras de Gaudí.

Como Daulte no podía decidirse por un elenco exclusivamente femenino o masculino, decidió crear dos textos distintos.

Proyecto vestuarios es la previa y posteriori de la final de un torneo de lacrosse, un deporte casi ignoto que le permitió ciertas licencias, de un equipo de un club de Almagro que viaja a Hungría. El resultado es la gran intriga: "No hay forma de relativizar un resultado deportivo. Se gana o se pierde. Ni siquiera se discute quién es el mejor", opina y lanza un latigazo: "El vestuario es el único lugar donde exigimos ser discriminados. Es allí donde lo público y lo privado se superponen".

Daulte volvió a reunir a su dream team: Alicia Leloutre, en escenografía; Mariana Polski, en vestuario; la iluminación de Gonzalo Córdoba; y al actor Héctor Díaz lo ubicó en el mismo lugar que Maradona a Mancuso. En el equipo masculino juegan Joaquín Berthold, Federico Buso, Julián Calviño, Gerardo Chendo, Juan Grandinetti, Walter Jakob, Javier Niklison, Marcelo Pozzi, William Prociuk y Ezequiel Rodríguez. Y las atletas son Dana Baso, Elisa Carricajo, Valeria Correa, María y Paula Marull, Laura Paredes, Ana Pauls, Marcela Peidro, Debora Zanolli y Magela Zanotta.

"Esta obra es definitivamente anticomercial? somos tantos. Eso es lo maravilloso que tiene Buenos Aires. Uno puede trabajar con actores de primera línea en un teatro alternativo. Dinero no vamos a ganar. Está muy claro por qué lo hacemos", dice quien siempre regresa al circuito que llama "cuna".

El semillero

Nunca estuviste tan adorable , su obra que fue llevada al cine por Mausi Martínez, retrata la historia de su abuela, una pieza que armó a partir de recuerdos. En esa casa de Olivos, "la familia de Mafalda", festeja, respiraban su hermana mayor, su madre ama de casa, su padre productor de seguros, y libros, muchos libros. A los 14 años, Daulte, que se sentía un bicho feo, empezó a estudiar teatro con Mónica Galán en el Payró y luego tomaría clases con Carlos Gandolfo y Ricardo Monti.

Daulte cuenta hoy divertido una derrota que vivió con angustia a mediados de los noventa. Un grupo de dramaturgos fue expulsado por entonces de la denominada Comedia Juvenil del San Martín. Esos textos carecían de "ternura, pasión y humor" fue el argumento. "Debimos pelearnos con el gran padre de la dramaturgia, Tito Cossa, a quien quiero tanto, y una vez rotas las filas era necesario crear". Así nació Caraja-ji (Daulte, Carmen Arrieta, Rafael Spregelburd, Ignacio Apolo, Jorge Leyes y los Alejandros Tantanián, Robino y Zingman), un verdadero semillero que encontró albergue en el Rojas y que percibió por entonces el crítico Ernesto Schoo como un aire renovador en la dramaturgia local. No se equivocó.

Por entonces Daulte escribió Criminal , un texto que durmió casi seis años en un cajón, ¿Estás ahí? (una pieza que ha sido estrenada en más de diez ciudades del mundo), Bésame mucho , Automáticos y Caperucita , sólo por nombrar algunas.

Un enamorado con ideología

Cuatro amigos (Jorge Marrale, Darío Grandinetti, Hugo Arana y Juan Leyrado), le pidieron a Daulte que los dirigiera en Baraka . La obra triunfó en la avenida Corrientes y se mudó a Mar del Plata el último verano ("Tenía prejuicios. Por esa cosa populachera. Pero me equivoqué: parecía la Scala de Milán. El respeto del público fue mayor que en Buenos Aires").

Luego, el productor Pablo Kompel le ofreció Un Dios salvaje , de Yasmina Reza. Juntos fueron eligiendo a los actores: Florencia Peña, Gabriel Goity, Fernán Mirás y María Onetto. "Un elenco es un equilibrio de fuerzas. Trabajo en equipo, que no es sinónimo de democracia, porque cada cual, en su especialidad, debe ser una autoridad" y se burla de ciertos déspotas que dirigen obras de teatro sobre la dictadura. "Hace algunos años quise escribir una obra comprometida, pero no pude. Mi compromiso es con el teatro, con el arte. Escribo comedia porque no me sale otra cosa y mi ideología pasa por el modo en el que trato a mi equipo."

Daulte no trabaja con el análisis de los textos. "Uno interpreta o dirige una obra, no porque la entienda, sino porque le gusta. Es como ponerse en pareja: no estoy con alguien porque lo comprendo, sino porque hay algo de misterio que se mantiene vivo y te atrae."

PARA AGENDAR

Proyecto vestuarios , de Javier Daulte

Espacio Callejón, Humahuaca 3759. Vestuario de hombres: viernes, a las 21; y sábados, a las 23. Vestuario de mujeres, sábados, a las 21, Y domingos, a las 20. Entrada: 50 pesos.

Fuente: La Nación