miércoles, 7 de julio de 2010

200 años de humor gráfico reunidos en una muestra con más de 80 obras originales

Durante el mes de julio 2010

07-07-2010 / Abarca desde los trabajos de Eduardo Sojo hasta llegar a Rep, Quino y Sábat

El Museo del Dibujo y la Ilustración de Buenos Aires reunió más de ochenta obras originales con la intención de realizar un recorrido por el "humor gráfico, político y costumbrista", a través de períodos históricos (ver recuadro) que van desde principios del siglo XIX hasta nuestros días. Bicentenario: 200 años de humor gráfico es el nombre de la muestra que se inaugura mañana, a las 18, en el Pasaje Dardo Rocha (50 entre 6 y 7) y que permanecerá abierta durante todo el mes de julio, con entrada libre y gratuita.

“Es importante porque esto no se vio nunca y el año del Bicentenario es una linda oportunidad para poder entender la importancia de tantos artistas gráficos que tiene el país. Porque Argentina está en primerísimo nivel y así está reconocida en el resto del mundo, por eso cada uno de nuestros dibujantes como Solano López, Sábat, Caloi o Garaycochea, van afuera, reciben premios y son recibidos como eminencias”, le contó a Diagonales Daniel Sergnese, el director desde hace 14 años de la revista El pasajero, que ya va por el número 67 y es la otra pata fundamental para que esta exposición se pueda llevar a cabo.

Este recorrido por los 200 años de humor gráfico fue presentado inicialmente en el Museo de Artes plásticas Eduardo Sívori de Buenos Aires, y la buena recepción por parte del público y la crítica llevaron a la muestra por diferentes lugares hasta llegar a nuestra ciudad. Algunos de los sitios por los que transitó fueron: la 36º Feria Internacional del libro, el Salón de los Pasos perdidos del Senado de la Provincia de Buenos Aires y en el Festival Internacional de Historieta Kommissia 2010 de Moscú (Rusia).

“Estos son los maestros que con su obra dejaron una huella, estamos hablando desde el 1800, de los inicios de las obras gráficas, porque el humor gráfico es una forma de sintetizar los diferentes momentos políticos a través de una ilustración, ya que no necesariamente con palabras se tiene que graficar. Tenemos a Hermenegildo Sábat, que hace una literatura dibujada prácticamente. Las que se van a ver son obras muy interesantes para todas las edades”, aseguró Sergnese. El director de El Pasajero dijo que “sería bueno” que los colegios puedan participar de esta actividad: “que las docentes puedan entusiasmar a los chicos para que se acerquen en las vacaciones, porque ahí se tiene que poner el énfasis, porque todo lo que es literatura dibujada, como la historieta también en el colegio tiene inserción y los chicos están a tiempo de transitar por este camino”.

El armado. La muestra Bicentenario: 200 años de humor gráfico se divide en cuatro períodos históricos, tarea que estuvo a cargo del Museo del Dibujo y la ilustración, que según Sergnese “como ellos no tienen sede por ahora, son un museo itinerante, van comprando obras en todo el mundo y van aceptando donaciones de los distintos dibujantes, por lo que han conformado una obra interesantísima”.

–¿Cuál fue el criterio utilizado para definir las etapas históricas?

–El criterio es que, con lo que fueron y van consiguiendo, se puedan representar las distintas etapas del humor gráfico. No tienen todo lo hecho en el mundo pero en ese camino están. En cuanto a lo que respecta al arte gráfico argentino, tienen desde la revista Humor en adelante, todo eso está presente y es muy completo, lo difícil es conseguir obras del resto del mundo.

-¿Considera que con este tipo de muestras se reconoce a esos artistas locales que en el exterior son tan bien recibidos y aquí tal vez no les ocurre lo mismo?

–El reconocimiento, más que en un papel de Huésped de honor por ejemplo, tiene que estar reconocido a través de obras. Yo conozco el trabajo que está queriendo hacer Carlos Garaycochea para hacer un Museo de la caricatura y prácticamente los tiene que convencer a los funcionarios de turno, cuando en realidad le tendrían que facilitar la tarea. Eso te hace pensar acerca del reconocimiento, porque por un lado se lo reconoce pero por otro lado el reconocimiento no tendría que ser, entre comillas un reconocimiento mediático, tendría que ser duradero y significativo.

Fuente: Diagonales